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La elección del suelo técnico en un centro de datos es un aspecto estratégico que incide directamente en la seguridad, la eficiencia operativa, la facilidad de mantenimiento y la capacidad de adaptación de toda la infraestructura a lo largo del tiempo. Por ello, es fundamental establecer desde la fase de diseño un enfoque consciente y orientado, adaptado a las necesidades específicas del proyecto.
Análisis preliminar: comprender las necesidades reales
El suelo técnico en un centro de datos no es simplemente una superficie para caminar, sino una infraestructura oculta vital donde coexisten cables, flujos de aire, cargas mecánicas y cargas electrostáticas. La pregunta fundamental es tan simple como esencial: ¿qué necesita realmente tu centro de datos?
El primer paso consiste en analizar en detalle las características del entorno:
- densidad de los racks y cargas previstas,
- sistema de refrigeración adoptado,
- posibilidad de futuras expansiones o reconfiguraciones.
En este contexto, el suelo técnico demuestra ser una opción extremadamente versátil: permite un acceso sencillo a las instalaciones inferiores, simplifica el cableado y hace posible reorganizar los espacios incluso años después. En los centros de datos con refrigeración por aire, el espacio bajo el suelo actúa como un plénum para la distribución del aire frío, mejorando la eficiencia del sistema HVAC. El uso de paneles perforados, rejillas y difusores en puntos estratégicos es fundamental para optimizar los flujos, mientras que los revestimientos deben ser antiestáticos y diseñados para reducir la acumulación de polvo.
Propiedades dieléctricas

La gestión de las descargas electrostáticas es un aspecto crítico en el diseño del suelo para centros de datos. En este sentido, es importante distinguir entre:
- Suelos conductivos, que descargan la electricidad rápidamente pero pueden ser demasiado agresivos para los dispositivos sensibles;
- Suelos disipativos estáticos, que ofrecen una disipación más lenta y controlada, protegiendo tanto al equipo como al personal.
Las principales normativas, como la IEC 61340-4-1, recomiendan el uso de materiales disipativos estáticos en entornos críticos como los centros de datos.
Tipo de suelo | Resistencia eléctrica (Ohm) | Clasificación según IEC EN 61340 |
---|---|---|
Conductivo | < 1,0 × 10⁶ Ω | Suelo que disipa rápidamente las cargas electrostáticas |
Disipativo estático | ≥ 1,0 × 10⁶ Ω e ≤ 1,0 ×10⁹ Ω | Suelo que disipa las cargas de forma controlada |
Aislante | > 1,0 × 10⁹ Ω | Suelo que no disipa las cargas y puede acumularlas fácilmente |
Materiales: elegir con criterio

La composición de los paneles también juega un papel clave. Las soluciones de sulfato de calcio ofrecen una alta resistencia mecánica, excelente resistencia a la humedad y al fuego, y buen aislamiento acústico. Son ideales para entornos con gran densidad de equipos y/o cuando se utilizan sistemas de refrigeración líquida.
Con la refrigeración líquida, los requisitos son más exigentes:
- El suelo debe ser resistente a los refrigerantes.
- Los paneles deben contar con un borde perimetral eficaz.
- La estructura debe soportar las cargas adicionales de las tuberías y los líquidos.
- Se deben evitar materiales absorbentes (como la madera), ya que no garantizan seguridad en caso de fugas.
La estructura portante

La estructura portante es otro elemento clave que debe garantizar estabilidad y adaptabilidad. Las soluciones de Nesite ofrecen hasta 15 kN de carga de trabajo y 30 kN de carga máxima, una resistencia muy alta que mantiene una perfecta planitud a lo largo del tiempo, esencial para asegurar la máxima fiabilidad a largo plazo.
Característica | Estructura TR de Nesite | Estructuras estándar |
---|---|---|
Capacidad de carga | Hasta 30 kN | Normalmente 12-15 kN |
Rigidez y estabilidad | Alta, travesaños reforzados | Menor, posible deformación con el tiempo |
Compatibilidad ESD | Excelente, estructura conductiva continua | Depende de los materiales y puntos de contacto |
Resistencia a largo plazo | Alta, sin deformaciones | Posibles asentamientos |
Adaptabilidad a suelos con rejillas de refrigeración | Sí, posibilidad de personalización | Limitada |
Conclusiones
Elegir el suelo técnico para un centro de datos requiere un enfoque integrado, basado en análisis técnicos y una visión a largo plazo. Invertir desde el principio en la solución más adecuada significa asegurar eficiencia, fiabilidad y escalabilidad para toda la infraestructura. Un suelo bien diseñado no es solo una base de apoyo, sino una parte activa del ecosistema tecnológico del centro de datos.
Hablamos de ello en el nuevo episodio de SottoSopra, “L’architettura nascosta del digitale”, junto al ingeniero Antonino Carollo (DBA Treviso) y Valeria Rossignolo (Export Manager de Nesite), para profundizar en cómo los suelos técnicos se convierten en elementos invisibles pero fundamentales en entornos de alto rendimiento.